Aztlán, el regreso de Zoé

Finalmente la espera terminó y el nuevo disco de Zoé ya está aquí.

Este martes, la banda dio un show sorpresa en la Glorieta de los Insurgentes en la Ciudad de México, donde algunos afortunados pudieron escuchar parte de los temas incluidos en esta nueva producción discográfica, y en vivo. Un gran regalo para los seguidores de la agrupación.

Aunque no lo parece, el tiempo transcurre rápido  y en cinco años, las cosas han cambiado. Cuando lanzaron Prográmaton,  justo hace un lustro, Spotify comenzaba su llegada a nuestro país. El auge de las plataformas digitales apenas comenzaba a surgir, la mayoría de los festivales masivos estaban centralizados en la capital, no sabíamos a ciencia cierta si teníamos headliners nacionales, había algo de confusión acerca de nuestro futuro musical y no nos imaginábamos dónde y cómo estaríamos parados en cinco años, quizá no nos lo preguntábamos siquiera.

Hoy que las cosas son tan distintas, Zoé vuelve y el reto lo podemos imaginar ¿Cómo haces para seguir sonando a Zoé después de 20 años, pero también actualizado?  ¿Decides conservar la esencia o cambiarla un poco para adaptarte?

Las respuestas a esto, intentaremos encontrarlas a través de las 12 canciones que conforman #Aztlán.

El nuevo viaje musical de Zoé, inicia con #Venus y la incertidumbre nos invade, un intro en ascenso, algo que parece una balada con tintes románticos, la música que acompaña la letra por demás incitadora al amor, es un perfecto aperitivo para lo que nos espera en las siguientes canciones. Esta es definitivamente una canción con sonido actual, pero que claro que lleva toques de lo que han sido estos 20 años. Caricias del  MTV Unplugged Música de Fondo, por ejemplo.

El track dos, es el ya sonado tema #Azul que nos dieron a conocer unas semanas atrás. Es la contraparte del primer tema, aquí encontramos más desamor. La tragedia dramática del amor hecho canción y una dicción más clara por parte de León, que también nos puso un poco a sufrir en Aztlán, pero que entendemos es parte de esa esencia de la que hablamos. Otra canción que entra en la lista de los sonidos actuales, un Zoé renovado.

Al continuar escuchando, llegamos a la tercera canción del disco: “No hay mal que dure”, que de inmediato me transportó al Zoé del pasado, sus ritmos me llevaron a 2006 y el Memo Rex Comander y El Corazón Atómico de la Vía Láctea, pensé en “No Me Destruyas”, aunque también en “10 AM” del disco anterior, pensé en ese Zoé que hemos visto evolucionar desde 1997. La letra positiva y de ánimo, quizá pensando en la situación del país, que no hay mal que nos pueda durar 100 años.

Empezaron los acordes de #AlFinal, el cuarto tema con unos riff que de nuevo me hicieron pensar en lo “semi desconectado” del  MTV Unplugged de 2011. Si la intención de Zoé era hacer un paseo por su historia en cada una de las canciones, al parecer el cometido se iba logrando. La nostalgia que envuelve esta canción me fue atrapando, pero luego vino un boom que me erizó la piel ¡Siguen siendo los Zoé de siempre!

Casi llegaba a la mitad del disco, y en la quinta canción #Hielo encontramos más de ese Zoé que habla del desamor, de ese golpe de realidad que todos en algún momento tenemos respecto a una relación amorosa, ese que nos habla de soltarnos, pero también nos ayuda a hacer el “reclamo” correspondiente. Otro track donde podemos escuchar un Zoé con el que ya estamos familiarizados.

Justo a la mitad, nos topamos con #Luci. Mucho derramamiento de miel desde el primer segundo, esa infalible canción bonita para dedicar al amor que encontramos en cada disco.

#Aztlán, track homónimo al disco, es una oda a nuestro México, pero también  una invitación al cambio, a despertar, pero a su manera. Inevitable no pensar en el pasado, tanto de la banda como el de nuestro país.

Cuando comenzó el octavo tema: #TemorYTemblor, hubo un momento para pensar, pensar en la banda que hoy encabeza los festivales más importantes del país (Un ejemplo es el Pa’l Norte que se lleva a cabo este fin de semana, donde comparten el “encabezado” con Muse) e intentar dejar en claro porqué están ahí. Es evidente que han pasado por mucho, mucho aprendizaje, experiencias, festivales, discos, canciones, países, épocas, cambios. Es normal tener este tema a debate donde todo el tiempo nos preguntamos ¿Cómo pasaron de tocar en el Tianguis del Chopo a llenar foros más importantes del país, a Coachella? Y pensar ¡Claro que se lo han ganado!

Llegó el tema nueve: #Renacer. Otra balada, con el completo toque de Zoé. Vaya que esto es un recorrido lleno de ritmos y buenas sorpresas. Es de agradecerse que aún existan bandas como ellos que nos regalan producciones de larga duración que realmente nos mantienen ahí, sin despegar el oído ni un instante.

#EllaEsMagia es la canción 10 de Aztlán. Y un sonido retro aparece al inicio, realmente se está poniendo disfrutable este disco. Esta canción con letra soñadora, de esperanzas en el amor platónico, tan Poli, tan fresca, tan actual, pero también con un sentir de que el tiempo no ha pasado por esta banda mexicana. Imposible no escuchar y volverse a sentir con aquella juventud de hace por lo menos 12 años.

Casi llegaba el final del disco, y con #Oropel sentí completamente ese viaje en el tiempo. Qué manera tan bonita de Zoé de recordarnos que sigue aquí, que sigue vigente. Que no es cierto que hay un antes y un después, que no “solo valen la pena los primeros discos”.

 

Casi 50 minutos pasaron como segundos, había llegado al último track #Carividad ¡Esto es Zoé!, volví a pensar. Si tuviera que definir el disco con una frase, sería: ¡Una gran sorpresa! Pero para bien, de las bonitas, de esas que da gusto toparse. Clarividad es una invitación a un nuevo nacimiento, todo el disco lo lleva implícito, porque eso es, un “Oye, despierta”, de alguna manera las letras vuelven a ser eso que todo fan de la banda tomó por propias en algún momento de su carrera.

En lo personal, como seguidora de la banda, me dejó un muy  buen sabor de boca, el gusto por volver a escuchar muchas veces más y el aprendizaje de que sin importar la evolución, una banda puede conservar su identidad. Que el crecer no se pelea con olvidar de dónde venimos, y experimentar nuevos ritmos, no significa que no volveremos a nuestro origen, aunque sea solo un poco.

Como admiradora de la música me queda claro que  Zoé supo cocinar perfectamente su producción, poco a poco, un tanto en silencio, sigilosos, pero conscientes de qué resultado querían obtener. Y supongo que lo lograron, regresar levemente a su origen, incluso en la manera de presentar su disco, de manera gratuita para pocos fans.

Finalmente y como siempre, la opinión más importante es la del público que recibe la obra y  decide si la hace parte de su vida o no. Hoy yo decido sí hacerlo y me encuentro muy feliz de haber vuelto a escuchar a este Zoé, del que me enamoré en mi adolescencia y sigo admirando a estas alturas.

Aztlán ya se encuentra disponible en plataformas digitales listo para ser escuchado por todos ustedes, y a la venta en físico a partir de este viernes 20 de abril. Estaremos esperando sus opiniones acerca de qué les pareció este nuevo material de –sin duda- una de las bandas más importantes que ha dado la música en México.

 

Recuerda que Zoé visitará algunas ciudades promocionando este disco. Checa las todas las fechas del tour aquí

About Ana Karen
Aspirante a periodista por la UNAM. Enamorada sin remedio de la música tapatía.

Ana Karen

Aspirante a periodista por la UNAM. Enamorada sin remedio de la música tapatía.

Un comentario sobre “Aztlán, el regreso de Zoé

  • el abril 19, 2018 a las 9:41 pm
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    Muy excelente explicación de su trayectoria y su discografía , y solo tú podrías explicarlo con esa sensibilidad y pasión que te produce la música , en hora buena muchas felicidades.

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